La elección del motivo es una de las cosas más importantes a la hora de pintar un cuadro.
En mi caso hay una especie de secuencia de acciones que si no tienes muy claro puede ser una buena idea seguir estos pasos:

La inspiración

Empieza con la inspiración. Esto es muy personal y la inspiración creo que la encuentra cada uno en un sitio. Una puesta de sol, un barco que pasa, un cuadro que has visto, una música que has escuchado, vivencias,historias …Cualquier cosa puede ser motivo para encontrar la magia creativa. Lo bueno es que cada uno nos fascinamos ante algo diferente. Te aconsejo fijarte en lo que te inspira a tí y ver lo que necesitas. Sirve empezar a asociar ideas, pensar en el tamaño de lienzo o soporte que buscas para que transmita lo que sientes.  Ayuda ver imágenes, ver películas y leer sobre el tipo de “objeto” que te interesa crear… Si es posible ponte delante la vivencia o el motivo que te ha inspirado la obra. En cierta forma la experiencia de lo real es una de las cosas que puede darte más cantidad de información del motivo.

Haz muchas fotos

Cuando algo me inspira y tengo claro de que me interesa partir de fotos, suelo hacer bastantes y ver si en ellas se encuentra lo que me gustó. No es fácil. Muchas veces la cámara de turno no capta lo que interesa. La luz es frágil. Muchas veces, lo que me gusta se esconde a determinadas horas del día, o con cierta climatología. Creo que el secreto es echar muchas fotos y ver si en alguna de ellas he pillado algo de lo que interesa. Hay una etapa de selección. Tiempo para observar, hacer cortes y valorar.

El equilibrio y el caos

Personalmente busco el equilibrio. Me gusta  porque produce una especie de hipnosis, de concentración y sensibilidad con el espacio y mi fascinación en ciertas obras la encuentro ahí. En cierta manera me gustan entre otras muchas cosas los tapices alegres y ordenados, con una especie de profundidad, donde cierta energía ascendente fluye. Las reglas de equilibrio me son útiles y son parecidas a las reglas de composición que se usan para fotografía. Para buscar este equilibrio suelo usar bastante esto.

La Regla de los Tercios: Qué Es y Cómo Usarla

Influencias

Cuadro de Murcia llamado Quitapesares

Cuadro con ordenación de horizontales y verticales

Durante una época estuve inspirado por las composiciones de Paul Klee tipo tapiz,  con el alma un poco cubista como en este cuadro que os muestro de la serie Quitapesares, unas vistas de Murcia desde un bar en la montaña que tiene el mismo nombre, que está influenciado en  Mondrián y en la escuela de la Bauhaus en lo que respecta a su ordenación del espacio en verticales y horizontales.
La composición clásica viene a ser como una especie de búsqueda humanista de la belleza formal y el equilibrio.

Otro de los pintores que me interesaron para mi proceso fueron los estudios compositivos de muchas obras de Mondrian que poco a poco iban depurando la organización del cuadro hasta llegar al abstracto,  como en este ejemplo de sus famosos estudios del árbol que aquí os subo. En estos cuadros deja ver su proceso de sensibilidad hasta terminar acomodando las energías del cuadro a las horizontales y verticales. Perseguían una nueva forma de belleza que no estaba sujeta a la representación de la realidad si no a la concepción del cuadro como un objeto plano que tenía sus propias reglas. En el arbol gris de la derecha aparecía otra clase de belleza heredera del cubismo, sujeta a la armonía del propio lienzo.

Aquí os subo dos cuadros más de Mondrian para que veáis lo que me interesó. Es el intento de captar una realidad 3d de la manera mas armónica en 2d. Derechito camino al abstracto. Me parece maravilloso.

La firma interna

El cuadro se compone de una serie de energías que cuando te haces sensible tienen su comunicación. Es como una firma que acompaña el ojo y guía la mirada  a través de la superficie. En el ejemplo he puesto un cuadro que pinté hace ya algunos años sobre un pino que encontré en la cima de un monte en Cieza que me inspiraba especialmente.  he intentado marcar la energía que sube en espiral y explota arriba casi como un hongo atómico. Para mí la composición de este cuadro es como una metáfora del esplendor, aunque creo que cada cuadro tiene algo indefinible que es difícil poner en palabras. Me gustó mucho su tamaño, un 100x81cm

Energía en zig-zag que se eleva y estalla arriba en forma de hongo.

No hay reglas fijas

Imagen cortada de un pino

Imagen cortada

De todas maneras no hay una regla fija para elegir y componer.  Todas estas cosas que te cuento son para si sientes que las necesitas pero no hay ningún problema si no las usas. Los expresionistas alemanes muchas veces buscaban romper la composición para expresar ciertas emociones de dolor y de caos en sus cuadros.
En el fondo no hay reglas salvo que seas sensible con lo que quieras decir y “lo notes”. Quizá es conveniente que todo tenga un porqué. Que la obra de arte tenga integridad expresiva.

Muchas veces corto la foto para que la energía interna del cuadro se vuelva mas sensible y concreta. Subo este ejemplo para que veáis a lo que me refiero.

 

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